lunes, 18 de enero de 2010

La rata encontró trabajo

Luego de hacer sus prácticas pre profesionales en el MTC, el trabajo de Rodrigo fue: “buscar trabajo”.
La cosa no es tan sencilla cuando tienes 20 o 21 años y has concluido recién tu carrera, al menos en Lima no es tan fácil encontrar un lugar donde laborar sin ser víctima de la explotación de un empresario amarrete. Se dice que tienes que pagar el derecho de piso antes de poder ser tú el que pone las condiciones antes de firmar un contrato.
Quizá sea razonable, quizá sea verdad, la experiencia que tengas influirá mucho si quieres conseguir un puesto de trabajo, pero que hay de los que, como Rodrigo, recién egresan de su centro de estudios.
Los encargados de hacer las entrevistas creen que la persona sentada enfrente de ellos estará dispuesta a aceptar cualquier condición con tal de conseguir el empleo.
Como conté en algún post anterior esta gente se dedica a hacer preguntas estúpidas.
Los exámenes de lógica me parecen entretenidos e interesantes, pero las preguntas “psicológicas” son en algunos casos para reírse.
El Miércoles Rodrigo recibió la llamada de una señorita citándolo para una entrevista de trabajo para el día siguiente.
Jueves 7:00 am
Hacía mucho, pero mucho tiempo, que Rodrigo no se despertaba tan temprano para ponerse un terno, el trajín de alistarse en la mañana es una rutina muy difícil de hacer con los ojos casi cerrados por el sueño.
Se dirigió hacia el lugar de la entrevista y tuvo que soportar el trafico de la Avenida Universitaria (Gracias señor alcalde), las pistas rotas ya no son novedad en Lima.
Luego de bajar de la combi caminó una cuadra antes de llegar a un parque. Mientras cruzaba por este, vio algo negro que paso corriendo muy cerca de sus pies y se escondió entre la grama crecida del parque mal cuidado.
Era una rata, una asquerosa y repugnante rata que venía de desayunar en las bolsas de basura ubicadas en una de las esquinas del parque.
Rodrigo no quiso pensar en que la rata sería un mal augurio.
La entrevista y el examen concluyeron con un apretón de manos y un contrato firmado. Por fin la búsqueda de empleo se termino, a partir del lunes Rodrigo comienza en su nuevo empleo.
Al salir del local el estómago le sonó lo suficientemente fuerte como para recordarle que no había tomado desayuno.
Se detuvo en una tienda y se compró un par de biscochos y una gaseosa para engañar la barriga hasta llegar a su casa.
Al cruzar el parque de regreso se detuvo a pensar en que quizá la rata fue una señal de suerte, miró hacia el arbusto donde se había escondido el animal; no se veía nada, quizá estaba bien escondida. Rodrigo partió en dos un biscocho y lanzó ambas partes a los arbustos, si la rata le trajo suerte entonces se merecía un mejor desayuno que el que podía encontrar en las bolsas de basura.

P.D: Otra vez con chamba…tendré más tiempo para leer todos los blogs jaja.

4 comentarios:

Javier dijo...

pues buscar chamba cuando uno es chibolo es pendejo, sin embargo, hay que tener suerte para encontrar una...

[ [EBP]] dijo...

Loco, antes que nada felicitaciones por la nueva chamba!, espero que te vaya muy bien alli..
Y segundo, quisiera que pf me indiques el lugar exacto donde se te cruzó esa rata negra, necesito encontrarla, porque ultimamente ando con una suerte de la mierda...

M o R ª dijo...

Interneeeet libree! =)...

Ese Rodrigoooo, es la muerte! ^^


Suerte cn tu nuevo trabajooo.

Pumara dijo...

ya pues tendras mas tiempo para leer blogs jajaja, como que eso el corolario de todo.
nunca he escuchado q las ratas den suerte. bueno peor si los gatos negros dan mala suerte, pues quizas si...

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